Sobre las huestes de maldad

El diablo tiene un reino en el mundo (s. Lucas 4:5-8; 1ª. Juan 5:19) y tiene huestes espirituales de maldad bajo su poder (Efesios 6:12) que se dividen en:


  • Principado: Demonio territorial que controla cada nación/país.
  • Potestad: Demonio territorial que gobierna sobre una ciudad/pueblo/región.
  • Gobernadores de las tinieblas: Demonios territoriales que gobiernan sobre familias y generaciones enteras, los cuales provocan desgracias sobre personas de cada familia que no tienen a Cristo como su Salvador.

Fantasmas, apariciones, espectros, etc...

El alma de una persona fallecida va: o al Paraíso (si es creyente) o al Gehenna, dentro del Hades (si es incrédula), no hay otra alternativa para esta, como el deambular por la Tierra en forma de "espíritu" asustando  o apareciéndose a la gente u otro caso similar. Por ningún motivo el alma puede visitar su otrora hogar (s. Lucas 16:27-31).

Si no es el alma de las personas fallecidas las que se comunican con los vivos ¿Por qué algunos ven fantasmas? ¿Qué o quiénes son en realidad esas apariciones?

3 explicaciones lógicas:

  • Ilusionismo fabricado por charlatanes (mediante trucos, técnicas mentales, etc...) o por un médium (uso de la magia blanca/negra, etc.,.),
  • Producto de la imaginación personal (acompañada por una dosis de sugestión, depresión, el dolor de perder un ser querido o uso de alucinógenos).
  • Verdaderamente involucran actividad demoníaca, como la aparente visita de espíritus humanos que representan una "estela" (o energía) de una persona que ya falleció.

Los que no conocen la "naturaleza" de los supuestos fantasmas o apariciones les provoca miedo, el natural miedo a lo desconocido. Nosotros como cristianos como ya sabemos la procedencia de dichas manifestaciones, no nos asusta en lo más mínimo.

Ovnis, extraterrestres, etc...

Al igual que los fantasmas y apariciones, una causa explicable para estos supuestos eventos, sería más bien de carácter espiritual y más específicamente de origen demoníaco.

¿Platillos voladores que vienen de otros planetas?

Así como hay demonios asentados en la Tierra (debajo del 1er Cielo o atmosfera), hay otros asentados en el 2do Cielo (es decir, el Universo). Aunque están ubicados en estas regiones celestes, dichas huestes de maldad no pueden entrar al 3er Cielo, excepto el satán, para acusar (Job 1:6).

Cuando sea el Arrebatamiento de la Iglesia, las huestes de maldad, perderán lugar en el 2do. Cielo, después de que el arcángel Miguel y sus ángeles los echen hacia la Tierra, es allí donde sólo podrán permanecer en el 1er. Cielo (Apocalipsis 12:7-9). Los demonios deben ser arrojados a la Tierra para dejar libre el espacio del 2do. Cielo para que la Iglesia pueda encontrarse con el Señor Jesucristo y posteriormente, ingresar al 3er. Cielo. El diablo mismo perderá su entrada al 3er. Cielo (donde acusaba a los seres humanos, cf. Apocalipsis 12:10) y su permanencia del 2do. Cielo junto con sus ángeles caídos. El diablo y sus ángeles caídos (millones de demonios) quedarán confinados al 1er. Cielo y con ello comenzará la Gran Tribulación, lo cual se traduce como poco tiempo para el diablo (Apocalipsis 12:12).

Los habitantes de los pueblos paganos se maravillaron sin duda alguna por la manera en que esos "dioses" se les presentaban (carros de metal rodeado de fuego, etc...) y por los conocimientos que les transmitieron, pues el diablo les enseñó a los seres humanos:

  • La fabricación de armas de guerra: (los escudos, las corazas, las espadas de combate y todas las armas de muerte), 
  • arquitectura (medidas y clasificación de los materiales de las pirámides, templos y muros), 
  • astronomía: ubicación exacta de las estrellas y astrología (para que le adoren).

I. ¿Cómo se explica Usted el hecho de que las antiguas civilizaciones hayan construido pirámides, murallas, templos con tal precisión matemática que hoy en día, nadie puede alcanzar ni con todo el uso de la ciencia/tecnología moderna?
II. ¿Cómo explicar que las pirámides y construcciones antiguas han prevalecido durante milenios ante catástrofes naturales como terremotos y los edificios más modernos se derrumben en cuestión de segundos?
III. ¿Cómo se explica Usted el hecho de que las antiguas civilizaciones movían los monolitos de 25 toneladas a los cerros más altos sin usar grúas u otros artefactos modernos (con los que aun así se le dificulta al hombre actual)?
IV. ¿Quién puede entender las líneas exactas del Nazca, trazadas como con una regla gigantesca?

El diablo y sus demonios engañaron a las antiguas civilizaciones argumentando que ellos eran sus dioses y sus creadores, inventando una serie de mitologías sobre sus orígenes a fin de obtener de los hombres antiguos, culto y adoración. Por ende, en algunas estelas o pinturas rupestres se puede apreciar hoy en día que, algunos demonios (o dioses paganos) tenían forma de serpientes, con caras semi-humanas alargadas, otros tenían apariencia mitad hombre y mitad animal, los cuales a veces se les representaba con una especie de vehículo similar al de un "platillo volador".

Es la artimaña que el diablo y sus ángeles diseñaron para engañar a la humanidad incrédula y no es de extrañarse que la esté utilizando nuevamente bajo el abrigo de una pseudo-ciencia como lo es la UFOlogía para tener "cierta credibilidad" por parte de de la comunidad atea y/o científica. De esta forma podría argumentar que la vida en otros planetas siempre ha existido y  que prueba de ello son las pinturas rupestres y las construcciones gigantescas milenarias que lo avalan o blasfemar cosas como que la única solución a los problemas de la humanidad sería poner el destino de todos en manos de seres superiores o decir que Dios no existe y que el cristianismo es una religión sin base, etc...

El diablo siempre ha querido apartar al hombre de YHWH-Dios. Al diablo no le ha importado si los hombres le adoran (inconscientemente) usando una estatua en forma de hombre, mujer, animal o cosa, a él lo único que le importa es que el hombre esté en idolatría, ya que la idolatría es para su propia gloria. Siempre se ha jactado de tener un reino maligno cimentado en una adoración por medio de la idolatría.

8 Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos,

(s. Mateo 4:8, Versión Reina-Valera 1960)

El monte muy alto mencionado en este pasaje bíblico pudo haber sido el Himalaya, el Everest o cualquier otro, la Biblia no lo dice exactamente. Cuando Jesucristo fue tentado por el diablo era el año c. 29, para entonces, las distintas civilizaciones antiguas:

  • Pueblos Aridoamericanos (apaches, cherokees, sioux, etc…), 
  • Pueblos Mesoamericanos (aztecas, mayas, zapotecas, chichimecas, etc…), 
  • Otros pueblos Amerindios (quichés, tupi-guaraní, incas, arawakos, quechuas, charrúas, cariocas, etc…), 
  • Mesopotamia (Caldea/Babilonia), 
  • Tarsis,
  • Arabia,
  • Persia,
  • Etiopía,
  • Sabá,
  • Siria,
  • Egipto, 
  • Fenicia, 
  • Grecia, 
  • Roma, 
  • India, 
  • China, etc…

Estaban en su máximo esplendor culturalmente hablando.

El diablo se jactaba de haber logrado avances tecnológicos, económicos, culturales, agrícolas, astronómicos, aritméticos y religiosos, en todos los reinos del mundo y su esplendor. El diablo se jactaba de que Dios Todopoderosos gobernaba sobre una sola nación (el pueblo judío) y que en esos instantes todos los pueblos paganos le adoraban y le servían a él, se enaltecía de la cantidad de adoradores. Pero Cristo le demostraría que el pueblo hebreo, y por defecto, los creyentes en Su Palabra, superarían todo eso con la aprobación del Dios Verdadero. Juan el Bautista predijo la evangelización a esos pueblos paganos en cierto modo, en cierta ocasión cuando reprendía al pueblo judío:

9 y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.

(s. Mateo 3:9, Versión Reina-Valera 1960)

Estas palabras de Juan el Bautista (cf. Lucas 3:8) se cumplirían con la cristianización de los pueblos paganos que adoraban falsos dioses mediante la veneración de ídolos de piedra. La Iglesia (espiritualmente hablando) es parte injertada de la familia de Abraham. Los creyentes en Jesucristo son hijos adoptivos de Abraham, del Israel espiritual.