El Paraíso

El Paraíso Terrenal, llamado también 1er. Paraíso (cuando se le compara con el seno de Abraham y con el Cielo), el Huerto o Jardín del Eden, es el lugar donde fueron colocados el primer ser humano Adán y su esposa Eva (Génesis 2:8-15), y de igual modo, de fueron expulsados por pecar.

La palabra paraíso viene del gr. paradeisos, jardín, que a su vez es una traducción del heb. gan, jardín.

Preguntas y respuestas


Si el 2do. Paraíso era también llamado seno de Abraham, ¿Cómo se le llamaba a  ese departamento de los justos antes de que Abraham naciera/existiera?

La Biblia utiliza expresiones equivalentes a la condición de paz y regocijo de las almas justas:
  • Ser [re]unido a su pueblo o reunirse con sus antepasados
  • Ir al She'ol (palabra ambigua que describe el receptáculo de las almas de justos e injustos antes de la Venida del Mesías de Israel)
La segunda opción es más utilizada, ya que la primera a menudo se refiere sólo al cadáver.

El paraíso terrenal... ¿Es el mismo paraíso mencionado en toda la Biblia (Antiguo y Nuevo Testamento)?

No. De hecho, son 3 los paraísos bíblicos:

  • heb. ganbe-‛É•dhen, “jardín en Edén” o gr. parádeison en Edém, “paraíso en Edén” (Génesis 2:8-15). Este es el paraíso terrenal en el que vivieron Adán y Eva.
  • gr. kolpon tou Abraam, “seno de Abraham” (s. Lucas 16:22) o gr. paradeisos, “paraíso” (s. Lucas 23:43). Jesucristo y el ladrón fueron a este paraíso el mismo día que expiraron (s. Lucas 23:43).
  • gr. tēn Polin tēn Hagian Hierousalēm Kainēn, la Santa Ciudad, la Nueva Jerusalén (Apocalipsis 21:2) o gr. paradeisou tou Theou, “Paraíso de Dios” (Apocalipsis 2:7), la cual está en el Cielo. Este es el lugar donde los creyentes en Cristo van después de morir físicamente.
¿A qué Paraíso se refería Jesucristo cuando le dijo al malhechor en la cruz “…hoy estarás conmigo en el Paraíso” (s. Lucas 23:43)? ¿Se trataba de una morada o mansión temporal para ‘las almas de los difuntos justos’, una parte del Hadēs?

El Paraíso que Jesucristo mencionó se trataba del seno de Abraham (un departamento reservado para los justos en el Sheol o Hadēs, la contraparte del Gehenna (departamento reservado para los injustos). VEÁSE s. Lucas 16:19-31.

¿Era el Paraíso que se menciona en Lucas 23:43 el cielo o alguna parte del cielo?

No, antes de la resurrección de Cristo, los justos aguardaban en el seno de Abraham un departamento reservado para los justos en el She’ol o Hadēs (Job 14:13; Salmos 49:15; Salmos 73:24; s. Lucas 16:19-31). Fue sólo hasta después de la resurrección de Cristo, que el alma salva de los creyentes (o justos) van directamente al Cielo a disfrutar de la presencia del Señor YHWH-Dios (s. Mateo 27:52-53; 2ª. Corintios 5:8; Filipenses 1:23).

Entonces, ¿cómo estaría Jesús con el malhechor, pues se dice: “…hoy estarás conmigo en el Paraíso” (s. Lucas 23:43)?

Estaría con él en el sentido de que sus almas fueron al seno de Abraham el mismo día. (Filipenses 2:8) para luego dejar vacío este departamento dentro del She’ol (Hadēs) e ir directamente al Cielo (Efesios 4:9-10). Jesucristo no fue ese mismo día al Cielo sino que ascendió 40 días después (s. Juan 20:17; Hechos 1:3, 6-11), los que ascendieron al Cielo fueron los patriarcas y los santos que aguardaban al Mesías profetizado. El Señor Jesús, tomando a Adán por la mano, lo puso en las del arcángel Miguel, al cual siguieron asimismo todos los santos, y de esta forma los introdujo a todos en la gracia gloriosa del Cielo, ello de manera análoga a lo que había sucedido con el profeta Moisés (Judas 1:9).

¿Cuándo estará en el Paraíso el malhechor?

El malhechor ya estuvo en el Paraíso (seno de Abraham) junto con Cristo en su obra redentora en el Hadēs (heb. She’ol) ese mismo día en el que murieron para posteriormente ascender al Cielo junto con los patriarcas y los demás justos de los tiempos Veterotestamentarios que aguardaban las promesas en el Mesías de Israel (Efesios 4:9-10).

Psalmos 37:29 dice que: "Los justos mismos poseerán la tierra, y residirán para siempre sobre ella..." ¿Se refiere a que la Tierra será convertida en un Paraíso terrenal similar al de Adán y Eva?

Esta promesa bíblica tendrá su cumplimiento durante el Milenio o Reinado Milenario de Cristo, la Tierra gozará de paz y seguridad y los mansos habitarán en ella, pero no significa que será la morada final de los creyentes. Después de los Mil años, la Tierra será destruida y los justos vivirán por siempre en los Cielos Nuevos y Tierra Nueva, ello es el Cielo.

El Cielo / 3er. Paraíso

El Cielo, también llamado el Reino de los Cielos, el Reino de Dios (en el sentido escatológico) es el 3er. Paraíso que heredarán tanto judíos como cristianos que han nacido de nuevo aceptando al Señor Jesucristo, haciendo la Voluntad de Yahwéh-Dios. La palabra Cielo podría referirse a cualquiera de los 3 lugares encima de la Tierra:

El primer Cielo trata con la región atmosférica (Deuteronomio 11:17; 28:12; Jueces 5:4; Hechos 14:17). 
El segundo Cielo trata con la región fuera del espacio (Psalmos 19:4, 6; Jeremías 8:2; Isaías 13:10). 
El tercer Cielo es el lugar donde habita Dios (1 Reyes 8:30; Psalmos 2:4; Mt 5:16).

De manera general y en todo caso, el cielo es un lugar real. Bíblicamente nos ocupamos más en hablar del tercer cielo ya que es el Trono de Dios (Isaías 66:1; Hechos 7:48-49; Mateo 5:34-35). 
Después que Jesús resucitó y se apareció en la Tierra a Sus discípulos, “…fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios.” (Marcos 16:19; Hechos 7:55-56). “Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios.” (Hebreos 9:24). Jesús no sólo entró por nosotros como precursor, sino que Él vive y tiene un ministerio actual en el cielo, sirviendo como nuestro sumo sacerdote en el verdadero tabernáculo hecho por Dios (Hebreos 6:19-20, 8:1-2).

¿Es real el Cielo o es solo un estado de felicidad?


El Cielo es definitivamente un lugar real. El Cielo existe de verdad.
Negar la existencia del cielo, es negar la palabra escrita de Dios, y negar los anhelos más profundos de sus propios corazones. 

También Jesús mismo nos dijo que hay muchas moradas en la casa de Dios y que Él ha ido antes que nosotros para prepararnos un lugar. Tenemos la seguridad de Su palabra, de que un día Él regresará a la tierra, y nos llevará donde Él está en el cielo (Juan 14:1-4). Nuestra creencia en un hogar eterno en el cielo, está basada en una promesa explícita de Jesús.

Así como Dios puso en el corazón de los hombres el conocimiento de que Él existe (Romanos 1:19-20), también los “programó” para desear el cielo. Ello se puede comprobar al estudiar las diferentes culturas antiguas desde el comienzo de la creación que han tenido en su acervo religioso, un lugar puro, hermoso y paradisiaco, digno de seres fabulosos, si bien es cierto que sus enseñanzas eran mezcladas con suposiciones y mitologías, es menester decir, que algo en ellos les hacía pensar o intuir en un lugar así, al menos los que buscaban al Dios verdadero único muy en el fondo de sus corazón. Y está de más mencionar que es el tema de incontables obras de arte tanto del género literario como musical. Desafortunadamente, nuestro pecado ha bloqueado el camino al cielo. Puesto que el cielo es la morada de un Dios santo y perfecto, no hay lugar ahí para el pecado, ni puede ser tolerado. 

¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

(1ª. Corintios 6:9-10, Versión Reina-Valera 1960)

Afortunadamente, Dios ha provisto para nosotros la llave que abre las puertas del cielo – Jesucristo. 
Todos los que creen en Él y buscan el perdón de sus pecados, encontrarán las puertas del cielo abiertas para ellos de par en par. “Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que Él nos abrió a través del velo, esto es, de Su carne, y teniendo un gran Sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.” (Hebreos 10:19-20).

¿Habrá matrimonios en el Cielo?

Cuando un hombre se une carnalmente en coito con su mujer, ya se entiende como un matrimonio (Génesis 2:24), por ende no deben existir relaciones premaritales (fornicación) ni extramaritales (adulterio). El matrimonio dura hasta que la muerte física los separa. Cuando los creyentes que eran esposos en la Tierra se encuentran en el Cielo, ya no son esposos sino hermanos en Cristo (s. Mateo 22:30). La unión matrimonial sólo es válida en la Tierra.

Razones del matrimonio terrenal

  • Compañía
  • Ayuda idónea
  • Procreación

En el Cielo, los creyentes en Cristo tendrán cuerpos glorificados que ya no tendrán necesidad de copular carnalmente ni necesitarán del amor erótico ni otras pasiones similares que este cuerpo corrupto sensible (y susceptible todo tipo de tentaciones) exige en vida física terrenal.

¿Habrá parentescos en el Cielo?

Lo mismo sucede con los demás parentescos, cuando los creyentes que eran en la Tierra: abuelo-nieto, padre-hijo, madre,hijo, hermano carnal-hermana carnal, tío-sobrino, primo-prima, se encuentran en el Cielo, ya no son parientes [al estilo terrenal] sino que ahora son hermanos en Cristo.

Para ilustrar este último caso, detallo un ejemplo: Es como cuando un niño de Educación Primaria dice: mi profesor de 6to. grado al referirse al profesor que tiene asignado en dicha aula. Cuando este alumno egresa, ya no le dice más mi profesor de 6to. grado, sino simplemente el profesor fulano de tal... El alumno recuerda que tiempo atrás el docente fue su profesor y tiene gratos recuerdos de él, pero ahora ya no está bajo sujeción de su disciplina académica.

En todo caso, no nos (re)conoceremos más allá del conocimiento que adquiramos en el Cielo y del que Dios nos permita tener para así no sufrir por los otrora parientes terrenales que no veamos ahí. Dios no nos haría recordar a nuestra familia completa, pues pese a que tal vez tengamos a algunos que se salvaron, Dios no querrá que un hijo suyo sufra por recordar a algún pariente terrenal que está ausente en el Cielo por haber sido condenado al rechazar a Jesucristo como su Único Salvador (este recuerdo nos haría sufrir sin duda alguna).

En esta vida terrenal nos duele separarnos de nuestras familias (sea por la causa que sea), es el sentir de la carne y sangre de la que estamos compuestos y la que nos une a ciertas personas. Nacimos de la carne, por ende nos sentimos vinculados con nuestros familiares (s. Juan 3:6), pero en la vida eterna seremos espíritu entonces no seremos más que hermanos en Cristo, pues Dios es nuestro Padre y únicamente Él, ya no habrá carne ni sangre de por medio que nos ligue con nuestros otrora parientes terrenales (Romanos 8:14-15) y con ello se irán también los celos que se vive entre esposo y esposa y ciertas actitudes proteccionistas y posesivas entre padre, madre-hijos, hijas.

Refutando argumentos de que sólo 144, 000 Testigos de JHV van al Cielo


TESTIGO DE JEHOVÁ: ¿Se muestra en el “Nuevo Testamento” que la vida celestial sea la esperanza para todo cristiano? Juan 14:2, 3: “En la casa de mi Padre hay muchas moradas. De otra manera, se lo hubiera dicho a ustedes, porque voy a preparar un lugar para ustedes. También, si prosigo mi camino y les preparo un lugar, vengo otra vez y los recibiré en casa a mí mismo, para que donde yo estoy también estén ustedes.” (Jesús muestra aquí que sus apóstoles fieles, a quienes estaba hablando, con el tiempo estarían en la “casa” de su Padre, en el cielo, con Jesús. Pero aquí él no dice cuántos más irían también al cielo.)

CREYENTE: Lejos de demostrar que sólo 144, 000 van al cielo, este versículo nos da lugar a creer que aparte de los Apóstoles, muchos más van al cielo...

TESTIGO DE JEHOVÁ: ¿Qué referencias específicas se hallan en el “Nuevo Testamento” con relación a una provisión de recompensar con vida eterna en la Tierra a cristianos?
  Mat. 5:5: “Felices son los de genio apacible, puesto que ellos heredarán la tierra.”

CREYENTE: ¿Quiénes la heredarán específicamente? ¿Los que se queden vivos después del Armagedón o los que resuciten [según ustedes] en el Milenio?¿Cuando heredarán la Tierra? ¿Solamente en el Milenio o eternamente?

TESTIGO DE JEHOVÁ: Juan 10:16: “Y tengo otras ovejas, que no son de este redil; a ésas también tengo que traer, y escucharán mi voz, y llegarán a ser un solo rebaño, un solo pastor.” (¿Quiénes son estas “otras ovejas”? Son seguidores del Pastor Excelente, Jesucristo, pero no están en el redil del “nuevo pacto”, con esperanza de vida celestial. Sin embargo, sí llegan a estar en estrecha asociación con los que están en ese redil.) 

CREYENTE: La ovejas que son las primicias son el pueblo judío. Las otras ovejas son los gentiles. En ambos casos hay esperanza celestial en Jesucristo.

TESTIGO DE JEHOVÁ: ¿A cuántos les ofrece la Biblia la esperanza de vida celestial?
Luc. 12:32: “No teman, rebaño pequeño, porque su Padre ha aprobado darles el reino.”

CREYENTE: Rebaño pequeño se refiere al judaísmo mesiánico/cristianismo (de sana doctrina) en medio de apostasía, herejías, religiones idolátricas (Islam, Hinduismo, Budismo, Sintoísmo, etc...), paganismo, mundanismo y ateísmo. En comparación a la mayoría de las personas que practican esas cosas el cristianismo se ve como un rebaño pequeño.

TESTIGO DE JEHOVÁ: ¿Está el grupo de los 144.000 compuesto solo de judíos naturales?
  Rev. 7:4-8: “Oí el número de los que fueron sellados, ciento cuarenta y cuatro mil, sellados de toda tribu de los hijos de Israel: [...] Judá [...] Rubén [...] Gad [...] Aser [...] Neftalí [...] Manasés [...] Simeón [...] Leví [...] Isacar [...] Zabulón [...] José [...] Benjamín.” (Estas no pueden ser tribus del Israel natural, porque nunca hubo una tribu de José, no se incluye a las tribus de Efraín y Dan en esta lista, y a los levitas se les había separado para servicio con relación al templo, pero no se les contaba como una de las 12 tribus. Véase Números 1:4-16.)

CREYENTE: Las Tribus de Dan y Efraín no están incluidas en esta lista porque Dan fue culpable de idolatría en Levítico 24:11; Jueces 18:1, 30; y 1 Reyes 12:28-30; y Efraín fue culpable de idolatría en Oseas 4:17 y Jueces 17.  Por eso, las tribus de José y Manasés substituyeron a estas dos tribus en Apocalipsis 7:5-8.

Y en lo concerniente a los hombres de la tribu de Leví (o sea, los levitas) dedicados al servicio con relación al templo, no es que se les descartara como parte de las 12 tribus, al contrario, ocupaban el primer lugar en la lista ¿Cómo puede ser posible eso? En Números 1:1-4 leemos: “Habló YHVH a Moisés en el desierto de Sinaí, en el tabernáculo de reunión, en el día primero del mes segundo, en el segundo año de su salida de la tierra de Egipto, diciendo: 2 Tomad el censo de toda la congregación de los hijos de Israel por sus familias, por las casas de sus padres, con la cuenta de los nombres, todos los varones por sus cabezas. 3 De veinte años arriba, todos los que pueden salir a la guerra en Israel, los contaréis tú y Aarón por sus ejércitos. 4 Y estará con vosotros un varón de cada tribu, cada uno jefe de la casa de sus padres”.

a) ¿A qué tribu pertenecían Moisés y Aarón? ¿Acaso levitas?

b) En el v. 4 da a entender que las otras 11 tribus numeradas son el ejército de YHVH en marcha para conquistar la Tierra Prometida estarían con los hombres de la tribu de Leví (levitas): Moisés y Aarón, por ello dice: estará con vosotros (Moisés y Aarón=tribu de Leví) un varón de cada tribu (de las otras 11 enumeradas).

c) A pesar de que la tribu de Leví (al estar consagrada al culto del templo) no está numerada ni representada de la misma forma que las otras 11, es necesario remarcar que el objetivo principal de esos sacerdotes era darle legitimidad a toda la estructura religiosa y social de Israel como pueblo consagrado al culto del Dios único. Así entendemos que ese pueblo es un pueblo “santo”, consagrado a YHVH-Dios. Lógicamente no iban a luchar en las batallas como las otras 11 tribus ni a cumplir las mismas funciones de éstas. Pero lo importante a remarcar es que sí se les contaba como una de las 12 tribus, de manera especial, pero al fin y al cabo,  se les contaba y dicho sea de paso, ocupaban el primer lugar en las disposiciones ordenadas de los campamentos de las 12 tribus de Israel.