Refutando a Ateísmo para cristianos

En el blog ateismoparacristianos.blogspot.com, el moderador, un tal Noé Molina expone 5 razones por las cuál él y otros ateos, no creen en Dios. A continuación, las razones del ateo en negrita y abajo, las refutaciones cristianas:

1) No hay ninguna evidencia razonable de su existencia.

Esta es la primera respuesta que suelo dar por ser la más contundente. Si el creyente-lector lo piensa un poco, no hay nada de forma práctica que demuestre que un ser con las características de Dios exista: No se ve, no se comunica, no se manifiesta, no es medible, no es físicamente detectable. 

Los que dicen que tienen “Evidencias” de la existencia de Dios, suelen ser personas cuyas experiencias personales lo han llevado a pensar que Dios intervino en la resolución de algún problema; o también aquellos que “Saben” que Dios existe por que lo “Sienten” en su corazón; e incluso he tenido interlocutores que me han afirmado haberlo oído o visto. Ninguna experiencia o sentimiento personal es evidencia razonable para que exista algo, solo las pruebas verificables.

Respuesta: Jesucristo es la imagen del Dios Todopoderoso. Creemos que Jesucristo existió, de igual forma en que ustedes creen en la existencia de Julius Caesar y otros personajes históricos que dejaron un legado cultural, político, militar, etc...
Se comunica por medio del Espíritu Santo. Se manifiesta por medio de las creaciones mismas. Cierto, no es medible ni físicamente detectable porque es un Dios vivo (no un dios muerto como los ídolos falsos) que nos hizo a Su imagen, no nosotros hemos de imaginarnos o quererlo de cierta forma para comprobar que existe.

2) No creo en seres invisibles.

Un ser que sea invisible y etéreo es en esencia inexistente y al no ser cuantificable ni medible significa que su interacción con nuestro mundo es nula. El creyente-lector opinará: “Dios se relaciona frecuentemente con nosotros”, si esto fuese cierto, esta relación sería de alguna manera evidenciable. Muchos otros interlocutores tienden a comparar a Dios con el viento o con el amor o el dolor, ya que todos los anteriores son invisibles y se sienten. 

En primer lugar el viento no es un “ser” además el viento no se ve, pero se mide, se puede calcular, vemos sus consecuencias físicas, es evidenciable. En cuanto al amor y el dolor, en el primer caso el amor es un sentimiento humano, un concepto que no existe de forma material; le suelo responder a la persona que utiliza este argumento “Si lo que insinúas es que Dios como el amor es solo un sentimiento humano, estamos de acuerdo”. Y en el caso del “Dolor”, sabemos que el dolor no se ve, pero es evidenciable también, medible y cuantificable, conocemos la fisiología del dolor y hasta podemos manipularlo y controlarlo. Comparar a Dios con estas cosas no es una evidencia racional. Solo si el creyente se aferra en creerlo.

Respuesta: ¡Que infantil! El ateo quiere un dios visible con capacidades similares a la humanas, un superhéroe de cómics prácticamente, un genio que le cumpla sus caprichos y le resuelva el más insignificante de sus problemas cotidianos a la voz de ¡ya! De ser posible, si viera a un alien y éste le dijera ser un dios poderoso, el ateo le adoraría al instante por ser un ser visible, cuantificable y medible. Irónicamente, el ateo no cree en dioses esculpidos pero es igual o peor de idólatra que las religiones falsas, pues quiere un dios a su imagen y sub-semejanza al que pueda cuestionar y mandar.

3) El Dios que adoras es geográfico.

En ocasiones respondo de esta manera “Tu adoras a este Dios solo por que naciste en esta parte del mundo, te aseguro que si hubieras nacido en Arabia o algún otro país musulmán, adorarías a Alá, o si hubieses nacido en la India serias politeísta y adorarías a una infinidad de Dioses y los defenderías con tanta pasión y convicción como defiendes el que adoras actualmente”. En efecto, la influencia geográfica y las costumbres religiosas que nos rodean determinan de manera muy fuerte nuestras creencias y nuestra religión.

Respuesta: Ese argumento quizá hubiese resultado en los días pre-cristianos (repito, ¡quizás!), pero hoy en día en todo el planeta todos saben sin excepción quien es Jesucristo (que no le quieran aceptar es otro dilema). No es un Dios "geográfico", pues en países orientales (Japón, China, Corea del Norte, Corea del Sur, Vietnam, Arabia Saudita, Egipto, Rusia, etc...) hay gran cantidad de ex-budistas, ex-hinduistas, ex-sintoístas, ex-musulmanes, que se han convertido al cristianismo en cualquiera de sus denominaciones. Cuando alguien me dice: "Tú eres cristiano, porque naciste en un país de mayoría cristiana" yo les digo: "Muchas personas nacieron musulmanes, en países donde el cristianismo es penado con la muerte y ahora dichos conversos son grandes mártires cristianos, y a pesar de las persecuciones, no negaron a Jesucristo".

4) La bondad es incompatible con la Omnipotencia.

Esta respuesta es quizá la respuesta mas común que suelen dar los Ateos cuando le preguntan por las razones de su descreencia. Es tan común este argumento que a veces suena como un “cliché”, pero por eso no deja de ser valedero. La respuesta en términos coloquiales es más o menos así: “Si Dios existiera y fuese amor y bondad, no habría tanto sufrimiento en el mundo”. Estoy seguro amigo Creyente-lector que usted se ha encontrado con esta pregunta o inclusive haya pasado en algún momento por su mente. Más adelante en este Blog se expondrá este argumento de forma detallada, ya que por su extensión y su importancia se lo merece.

Respuesta: El sufrimiento es producto primeramente de que el hombre desea gobernarse solo y sin Dios. 6,000 años de gobierno humano han sido y serán siempre un fracaso. Irónico para un ateo, quiere gobernarse solo sin tener que adorar a un Dios, pero quiere que le vaya bien en la vida sin maldad. Es como aquel niño rebelde que desea que sus papás lo mimen y le cumplan todos sus caprichos pero sin tener que obedecerles y encima de todo, tener que tratarlos como se le antoje.

5) Dios no es compatible con las cualidades que lo describen.

En artículos anteriores analizamos brevemente algunas de las características o cualidades de Dios, y notamos que Dios no es compatible con ninguna de las cualidades que lo describen y lo caracterizan, al menos no de forma racional. Esto hace que el concepto de Dios se diluya y se pierda su esencia. ¿De qué nos sirve un Dios que no sea omnipotente, u omnisciente, o que no sea amor, o que no sea sabio? Un Dios que conceptualizado es todo esto, al comprobar que no llena cada uno de estos parámetros, simplemente su existencia es meramente ilusoria.

Respuesta: El detalle con los ateos, es que, creen que esta vida es la única, y no se han puesto a pensar de que esta vida terrenal de máximo 120 años son una prueba de fe para la eternidad que nos espera. Si esta vida fuera la única, podríamos vivir 900 o incluso 1, 000 años, puesto que el ser humanos ya habría encontrado la forma de alargar su vida sin clonaciones, implantaciones artificiales de órganos, etc... ¡Tal y como estamos físicamente! ¡Así pudiéramos vivir si esta fuese la única vida que tuviéramos!...

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Refutando el cuento ateo "El mago"

 “El Mago” (Cuento) 

Se corrió la voz. Todos los noticieros de Radio y Tv y las primeras planas de los diarios del pueblo lo anunciaron con entusiasmo y emoción. 
- ¡“El Mago” viene a la ciudad”!!!

Las noticias decían más o menos así: “El “Mago” al fin se presentará en nuestro pueblo!!

El “Mago”, mundialmente conocido por sus maravillosos actos que suelen ser apreciados por algunos como “magia real”, hará una única presentación en nuestra ciudad este sábado a las 7.00 pm. Éste increíble personaje experto en magia, ilusionismo, prestidigitación y su increíble Show podrá ser disfrutado por nuestros ciudadanos en un día muy especial.

A la venta las entradas en la alcaldía de la ciudad.  No deje pasar esta oportunidad de conocer al mago más grande y maravilloso de todos los tiempos.

¡Somos privilegiados!

Claro, el costo de la entrada era escandalosamente alto; pero... ¡Es el Mago!!! El precio es lo de menos por esta increíble ocasión de ver en vivo a este extraño y maravilloso personaje. “El Mago” se presentaba en muy pocas y contadas oportunidades; y un halo de leyendas y misterios lo rodeaban siempre. Y la gente pensaba que no era para menos, ante un hombre tan increíble, poderoso y fascinante.

Para evitar rumores el mismísimo “Mago” publicó dos libros relatando sus espectaculares actos de magia e ilusionismo. En esas páginas se podía notar el enorme poder y encanto del esquivo personaje. Bueno, en realidad “El Mago” no escribió el mismo los libros... pero se los dictó directamente a sus editores, por lo que es como si hubiesen sido de su propio puño y letra.

Alrededor de la figura de “El Mago” se ha tejido una serie de rumores y leyendas: Guapo y atractivo. Aventurero y mujeriego. Compasivo y altruista. Millonario y misterioso. Pero sobre todo... Magia. “El Mago” dominaba el arte de la magia hasta hacerla casi real. O al menos eso lo decían sus libros y la gente que había ido a sus escasas pero maravillosas presentaciones en vivo. Pero todo eso pronto sería aclarado ya que... ¡Veremos al “El Mago” este fin de semana!

Desde tempranas horas de la mañana hubo gente esperando frente a la entrada del principal teatro de la ciudad. 

Según rumores, supuestamente algunas personas tenían más de un día acampando frente al teatro soportando el frío nocturno con tal de obtener asientos cercanos a “El Mago”

Otros hicieron grandes sacrificios familiares para juntar el dinero del boleto de entrada. Muchos padres querían que sus hijos viesen a este admirable personaje. Una experiencia como la que presenciarían podría marcar la vida de un niño e inspirarlo a hacer grandes cosas en el futuro... así la familia quede sin dinero por ver el espectáculo.

Todo el esfuerzo y gasto valía la pena.


Ya con los asientos totalmente ocupados (inclusive varias personas de pie en los pasillos); el escenario mostraba simplemente un gran telón color rojo. Ahh... ¡El minimalismo y la sencillez!!! Típico de “El Mago”, decían los espectadores. Seguramente detrás se esa tela roja habría un mundo de colores y espectacularidad sin precedentes. Cosas que nunca se olvidarían. Cosas tan prodigiosas que quedarían impresas en sus mentes por siempre.

Y claro; como suele ocurrir con artistas tan populares y excéntricos... transcurrieron un par de horas sin que “El Mago” hiciese su espectacular aparición. ¡Debe estar meditando!!, o quizá, concentrándose en lo que presentará. O simplemente nos hace esperar como parte de un gran acto de magia. ¿Quien entiende a los Magos? Si hemos esperado toda una vida por ver a una persona como ésta... ¿Que son unas horas más?

Al fin, un sonido como trompeta (¿O era musica o campanas?... La gente estaba tan emocionada que no lo recuerdan) anunciaban que algo ocurriría. Los espectadores comenzaron a mirar no solo al escenario... ¡Sino a todos lados! Conociendo los grandes poderes de “El Mago”, podría ocurrir cualquier cosa: desde Leones volando por los aires, hasta truenos o centellas. Nada de eso sería raro.

Pero lo que ocurrió fue que una persona (que obviamente no era “El Mago” por su sencilla vestimenta de traje y corbata) salió de un lado del escenario y se colocó en el centro con un micrófono... ¡Era el presentador! ¡Pronto saldría “El Mago”!

- Señoras y señores. Antes que nada les quiero agradecer su presencia en esta maravillosa y especial noche.

Todas las personas, que ya estaban de pie, dieron un dantesco aplauso combinado con gritos y estruendosos silbidos. 

- Gracias, gracias. -Dijo el presentador cuando amainaron los vítores- Sé que para muchos de ustedes no ha sido fácil estar aquí. Algunos han venido de muy lejos y otros se han sacrificado para comprar el boleto de entrada. Pero les aseguro que todo ese esfuerzo será altamente recompensado cuando puedan por fin ver a “El Mago”.

De nuevo el escandalo desde las tribunas.

- Y sin más preámbulos -dijo el presentador alzando la voz en tono ceremonial- ¡Les presento al único, al increíble, al prodigioso...! -redoble de tambores-... ¡“El Mago”!!!

Y el alto telón rojo comenzó a elevarse entre una ensordecedora algarabía.

En efecto... la retirada del telón dejó al fin al descubierto la figura de “El Mago”

Extrañamente no hubo luces, rayos, humo, pirotecnia ni nada parecido.

Pero eso poco importó ya que la totalidad del público estaba mirando atenta y expectantemente un solo punto en el centro del escenario: Un sillón con una persona sentada en él.

Era “El Mago”.

Era difícil saber su estatura ya que estaba sentado, pero parecía una persona de tamaño promedio. 

Elegantemente vestido. De raza blanca y con un corte de cabello muy bajo que hacía juego con una barba perfectamente modelada con algunas canas en ella.

Sus ojos se veían a través de los cristales de sus anteojos. unos ojos brillantes, atentos.

Estaba sentado con las piernas cruzadas en un sillón que se antojaba bastante cómodo y formal para ese tipo de espectáculo.

La gente, maravillada por la sencillez del personaje, aumentó su bullicio y alboroto. Los aplausos eran indistinguibles de los gritos.

Ante tal muestra de aprecio; “El Mago” saludó con su mano y asintió con la cabeza. Su sonrisa pareció llenar el escenario.

 ¡“El Mago”!, ¡“El Mago”!, ¡“El Mago”!... se escuchó durante varios minutos saliendo de las estridentes gargantas del público.

Al fin, y al cabo de un buen rato, disminuyó el bullicio ante la expectativa de algún asombroso truco de magia. La gente dejó de mirar a “El Mago” y comenzaron de nuevo a mirar alrededor del Teatro a ver si ocurría algo sensacional e impactante.

Nada.

Solo un hombre en mitad del escenario de actitud apacible y sonriendo a todos.

Ahora el público dejó de buscar maravillas en los alrededores y comenzaron a mirarse entre ellos extrañados y con actitud de duda.

- ¿Que pasa?

- ¿Ocurre algo?

Frases como esas comenzaron a formar un zumbido general que colmaron el interior del teatro.

Un hombre en la primera fila (y cansado de esperar varios minutos a que “ocurriese algo”), gritó hacia el centro del escenario.

- ¡Oiga!!... ¿Veremos algo?, ¿cuanto debemos esperar por la magia?

Luego de escucharse la pregunta del atrevido espectador, le acompañaron voces de apoyo a sus espaldas.

- ¡Siii!... ¡Que pase algo!... ¡Pagamos mucho por estar aquí!

Ante estas protestas que iban “in crecendo”, no ocurría nada. “El Mago” simplemente seguía sonriendo (ya para muchos comenzaba a parecer un idiota)

- ¡Eh tu “Mago”!... ¡Haz algo! ¡Haz aparecer palomas o que sé yo!!!

Algunas personas del público rieron entre su indignación. 

Ante la lluvia de reclamos al fin volvió a salir el presentador que hacía gestos con sus manos para que la gente bajase la voz.

- ¡Señores, señores!... ¿Ocurre algo? -Preguntó con evidente confusión en su rostro-

- ¿Cómo que si “ocurre algo”?... ¡Queremos magia!!! -gritó el espectador de primera fila que pareció hacerse portavoz de la opinión general-

- ¡Si, Sii!... ¡Magia! -le secundaron la mayoría del publico en un ensordecedor apoyo.

El presentador puso cara de estar genuinamente extrañado y miró hacia un lado del escenario y pareció llamar a alguien.

Apareció una persona caminando muy rápido hacia él vestido de overol de trabajo y una carpeta en mano; evidentemente era un trabajador “back stage” del teatro. Se acercó al presentador (que ocultó el micrófono detrás en su espalda para evitar que el publico escuchase la conversación) y se puso a hablar con el empleado, que no dejaba de señalar sus apuntes.

Desde un poco atrás, “El Mago” observaba todo esto, ya sin sonreír, pero evidentemente interesado.


Un ratito después el hombre del overol se retiró rápidamente y mirando en todo momento al suelo. El público esperaba intrigado la respuesta. 

El presentador se dirigió al publico micrófono en mano.

- Damas y caballeros. Disculpen. Estoy algo confundido. ¿No es de su agrado el Show?

El público estalló en indignación.

- ¿Show?... ¿Pero que coñ..?

- ¿Que burla es esta?

- ¡Devuélvanos el dinero!!!

- ¡Calma, calma! -dijo el presentador- Creo que hay una gran confusión. ¿Acaso no querían ver a “El Mago”?

El “¡Siii!” fue unísono.  

- ¡Pues aquí está!!! -Dijo señalando al hombre del sillón que de nuevo sonreía y saludaba-

- ¡Pero queremos ver la magia! -se podía entender entre los reclamos y gritos de la gente-

- ¡Alto, alto!... ¡Silencio! -gritó el hombre del micrófono.

Al fin el bullicio pareció disminuir. 

- ¡Que hable uno solo para poder entendernos!... ¡Usted! -dijo el presentador señalando el tipo de la primera fila que parecía destacarse-

- Muchos de nosotros venimos de muy lejos y pagamos mucho por estas entradas. ¡Queremos ver la magia que ese señor supuestamente hace! -dijo señalando al sonriente “mago”-

El presentador asintió como expresando que ya comprendía el problema y dijo:

- Señores, señores, disculpen, pero... Nunca se ofreció en este show un espectáculo de magia. Creo que hubo una confusión. La publicidad fue muy clara. Solo mostraríamos a “El Mago” ante todos ustedes. Eso fue lo que se prometió y eso es lo que hemos hecho.

“El Mago” asintió con la cabeza después de estas palabras.

Evidentemente el publico enloqueció luego de escuchar al presentador.

- ¡Calma, calma!... -le decía el presentador a su micrófono-

Y de los lados salieron un par de guardias de seguridad por si las cosas se “salían de curso”. Se apostaron en cada esquina del teatro.

Uno de los espectadores de la 6ta fila levantó su voz por encima de las demás:

- ¿Es que acaso ese idiota sentado ahí no hace magia?

- Primero, su nombre es “El Mago”, trátelo con más respeto -dijo el del micrófono- y segundo... ¡Claro que hace magia! ¡Es el mago más grande de todos!

- ¿Y porque no la hace? -dijo una niña de cara triste en la primera fila.

El presentador se acercó a la niña mientras el publico comenzó a hacer silencio.

- Hola nena... ¿como te llamas? -le preguntó poniéndole el micrófono cerca-

- Me llamo Mary... ¿por qué el señor mago no quiere hacer magia?

- Hola Mary... Te pregunto algo. ¿tu crees que “El Mago” puede hacer magia?

- ¡Claro que si! -dijo la niña con el rostro hermosamente iluminado-

- Entonces... si sabes que “El Mago” puede hacer magia... ¿Por qué tienes que verlo? Me acabas de decir que crees que puede hacerlo... No veo la necesidad de que lo veas. ¿Acaso llamas mentiroso a “El Mago”?

Dios interviene en la vida del creyente que le busca. Buscad a Dios de todo corazón y le hallarás.
El Señor Jesucristo dice que cualquier cosa que pidiéramos en Su Nombre y que estuviese acorde a su santísima voluntad, nos lo otrogaria como sus hijos que somos…
Cada etapa en la historia de la humanida Dios ha intervenido e inteviene de diferentes maneras.

- ¡No!... no es mentiroso -dijo Mary con confusión en el rostro-
- ¿Entonces?

La niña quedo pensativa y triste mientras que el público abandonó el silencio para protestar de nuevo.

- ¡Esto es una farsa!... ¡Debemos ver para creer!...
- ¡Nadie paga tanto dinero solo por “creer”, ¡queremos ver!!!

El presentador volvió al centro del escenario ante la mirada de todos y de “El Mago” que parecía mirarlo desde atrás en actitud divertida a juzgar por su sonrisa.

- ¿Acaso ustedes no leyeron los dos libros publicados por “El Mago”?... ¡ahí están contados sus increíbles actos de magia! No necesitan verlos aquí. En el libro están, contados por el propio Mago aquí presente. -“El Mago” asintió con la cabeza- 

Las obras y atributos de Dios descritas en la Biblia podemos admirarlos hoy en día de una u otra manera. Cuando pedimos un favor a un rey y este envía a sus súbditos, no podemos decir neciamente que el rey no nos atendió.

Las ensordecedoras protestas del público iban desde la indignación hasta el asombro.

- ¡Esos son libros que pudieron ser escritos por cualquiera!... y si es cierto... ¿Por qué antes hacía magia y ahora no? -dijo uno-

Todo lo contenido en la Biblia abarca pasado, presente y futuro. Dios hace milagros hoy en día. En caso de sanidad, depende de la fe del creyente.

- Anteriormente “El Mago” debía darse a conocer entre el público, por eso hacía más magia. Como ahora es muy conocido y su poder es más que evidente... No hay necesidad de que haga magia. En los libros está y ustedes saben que puede. ¿que más quieren de él?

Antes Dios se manifestaba en sueños y visiones de manera directa a los patriarcas en la antigüedad porque no estaba reunido el canon bíblico, después nos dio la Biblia, pero no significa que Dios ya no intervenga en la vida del creyente o que pueda hablarle en sueños o visiones, muy al contrario, mientras mas espiritual sea el cristiano, más recibe revelaciones del Señor.

Los vigilantes se pusieron alertas ya que después de estas palabras la multitud comenzó a ponerse violenta y a arrojar cosas al escenario. Afortunadamente las sillas estaban atornilladas al piso.

- ¿Acaso nos considera idiotas?
- ¡Si!... ¡No somos tontos!
- ¿Que clase de estúpido aceptaría eso que dice usted?... ¡Que le den!
- ¡Si!... ¡Devuélvanos nuestro dinero!

Por suerte ya habían varios guardias de seguridad en el escenario y frente a la multitud cuando el presentador dijo:

- Lamento mucho que el espectáculo no haya sido de su agrado. Pero no les puedo devolver el precio de las entradas. Lo que se les prometió ya se cumplió: han tenido el inmenso privilegio de ver a “El Mago”; el que no puedan apreciar su gran poder y magia, se sale de nuestras manos.

La lluvia de objetos arrojados al escenario después de estas palabras fue la respuesta obtenida por parte del público. Un zapato pasó cerca de la cabeza del mago quien ahora lucía serio e inmutable sentado en el cómodo sillón. Seguía balanceando la pierna cruzada. Lo que siguió a continuación fue un caos. La gente que no se retiró voluntariamente fueron sacados a empujones por los guardias que eran muchos ahora. Gran parte del costo de la entrada se utilizó para pagarles. Buena inversión.

Muchos niños llorando salieron fuera del teatro sin ver lo que querían... “magia”. Y sus padres: indignados y arrepentidos. Sintiéndose como tontos. “eso nos pasa por no leer las letras pequeñas” dijo uno al descubrir que en el boleto lo explicaba claramente. El Show era para ver a “El Mago”, no la “magia”. Cuando ya los guardias habían despejado casi todo el público, un joven de veintitantos años y con una camiseta con la foto de “El Mago” en el pecho se acercó al escenario. Los guardias lo detuvieron. Éste gritó por encima de los hombros de los guardias que le retenían:

- ¡Señor “Mago”, Señor “Mago”!... No le haga caso a esta gente. No entienden su poder y capacidad. ¡Yo creo en usted! Y entiendo que no quiera mostrar su Magia ente esta gentuza. ¿Ve?, ante lo más mínimo le dieron la espalda y se marcharon. Pero aun hay personas que creemos en usted y en su Magia. Leemos y nos deleitamos con sus libros y las increíbles cosas que usted narra allí. 

“El Mago” le miraba a través de sus gafas desde lejos con sus brillantes ojos. Asintió con la cabeza y le regaló una cálida sonrisa al atrevido joven.

- ¡Somos muchos los que seguimos sus pasos, que compramos sus libros! -siguió gritando el muchacho- Sé que llegará el momento donde en un show solo para quienes de verdad creemos en usted, nos deleitará con todos sus actos de magia e ilusionismo. ¡Que se jodan los que no creen en usted!, no merecen ver su poder y magia... ¡Tenemos hasta un club de fan!!!

Los guardias sacaron a empujones al impetuoso chico mientras “El Mago” lo despedía con su “tierna sonrisa” y un saludo con la mano.

Al cabo de un rato el teatro quedo vacío. Todo el suelo lleno de cosas que las enojadas personas arrojaron. Solo “El Mago” seguía sentado en el centro del escenario. Siempre sonriendo.

El presentador salió y al ver el desastre que dejó la gente hizo un gesto negativo con la cabeza. Ni modo. Se acerco al mago. Y se arrodilló frente a él. ¡Cuanto dinero habían hecho juntos! ¡Y cuanto faltaba por hacer! Si no fue esta ciudad; no importa. Hay cientos de ciudades que aceptarían de muy buena gana al increíble, al único, al maravilloso... a “El Mago”... Se había hecho millonario de esa manera. Lo que ocurrió hoy fue algo “calculado”. A veces pasa. No todas las personas son iguales. Unos son más escépticos que otros. Unos “creen” en la magia más que otros.

Y así, arrodillado frente al mago (que con sus luminosos ojos y su encantadora sonrisa parecía mirar al fondo del escenario)... le tocó el hombro.

Parecía que lo fuese a abrazar o a consolar por el estruendoso fracaso que acababa de ocurrir.

Pero no.

Lo tomó por el hombro y le dio la vuelta junto con el sillón que tenia “rueditas”

Una vez a espaldas de “El Mago”... oprimió un disimulado botón que éste tenía en su nuca.

Los ojos de “El Mago” perdieron su brillo habitual y se pusieron opacos, exánimes, muertos.

Su “Eterna sonrisa” se desvaneció dejando solo un rictus mecánico e impersonal.

Su cabeza, que parecía antes atenta dirigida al público, se inclinó de lado. Inanimada. Sin vida.

El presentador se levantó y tomó la silla con el inerte “Mago” por el espaldar, rodándola hacia el fondo del escenario. En un par de semanas tendrían otro “Show” en un pueblo al otro lado del estado. Debía recargar las baterías y revisar con cuidado el mecanismo. Por un momento le pareció que “El Mago” sonreía mucho. Sin duda habría que cambiar la frecuencia de “sonrisas” a un intervalo de tiempo mayor.

“El Mago” desapareció tras el telón sentado en su sillón y llevado por su dueño... dejando una vez más un escenario vacío que antes estuvo repleto de sueños y fantasías.

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Refutando el artículo Notas sobre el Libre Albedrío y la Omnisciencia Divina


Ya el asunto del libre albedrío se ha tocado varias veces tanto en el contenido del Blog y en los comentarios del mismo... Veamos algunas notas interesantes del mismo.

El asunto va más o menos así :

Los Creyentes, basados en la biblia y lo que ella dice de Dios, afirman: el hombre tiene libre albedrío o libertad de decisión en todos los aspectos de la vida; entre ellos el rechazar a Dios y sufrir el merecido castigo por la errónea elección.

Los Ateos y Escépticos (que no creemos en ese asunto de dioses y castigos celestiales) decimos qué, según la biblia y las características de Dios, es imposible que el hombre tenga una real y libre capacidad de elegir basados en el trillado "libre albedrío" que los creyentes suelen hacer gala.

Es imposible tener una libertad de elección ya que esto sería altamente antagónico con una importante característica de Dios : la Omnisciencia.  Dios lo sabe todo. "hasta el último de tus cabellos está contado", "ni una mariposa bate un ala sin el consentimiento de Dios", etc... el pasado, presente y sobretodo el futuro está revelado y claro para Dios. Evidentemente Dios ya sabe lo que ocurrirá mañana, o la semana que viene o mil siglos después. Dios lo sabe todo; y entre esa infinita sabiduría también está el futuro.

Dios no obliga a nadie. Él sabe de antemano quien le sigue y le seguirá hasta el final, quien le rechazó y le rechazará siempre, y quien lo rechazó y le seguirá después, y quien le siguió y le rechazó después.
Ej. Un ateo que dice: jamás creeré en Dios, pero a los últimos años de su vida se arrepiente y cree, eso Dios ya lo sabía de antemano. Una cosa es que Él sepa lo que pasará y otra muy distinta es que nos obligara a aceptarlo.

Por lo tanto,  amigo lector cristiano,  basándonos en ésta característica divina, es imposible y totalmente contradictorio que usted afirme que "tenemos libre albedrío" y que al mismo tiempo también sostenga que Dios es omnisciente y sabe nuestro futuro.

Al conocer Dios "lo que nos pasará mañana", significa que de alguna manera nuestro destino ya está escrito y que lo cumpliremos pase lo que pase ya que es "voluntad divina". No podemos ir en contra de los designios de Dios, y su divina voluntad nos alcanzará hagamos lo que hagamos... y eso, amigo mío, NO es libre albedrío.

Ateo ¿Quién te obliga a rechazar a Dios?
Si estuviésemos obligados, los ateos tendrían en mente rechazar a Dios pero sus labios se lo impedirían haciéndole que hablen solo buenas palabras. O en ultima instancia, sus pensamientos de rechazo a Dios en su corazón se redirijirian en buenos pensamientos a la mitad de pensarlos…

Afirmar que tenemos libertad de elección sería admitir que Dios desconoce si optaremos por la opción A o por la B; y al siquiera insinuar que Dios desconoce algo, se pierde su cualidad de Omnisciencia.

Eso sucede entre humanos y no por ello decimos que nuestra elección fue obligada. Un buen profesor conoce a sus alumnos, si le dice a uno que es flojo: -Estudia o reprobarás, y el niño flojo dice:- no reprobaré porque estudiaré después de jugar, pero el profesor ya conoce de antemano las costumbres de su alumno, él ya sabe que reprobará, no porque adivine o lo repruebe a propósito, sino porque el testimonio del niño da crédito de ello… el niño pensará: -nadie me obligo a reprobar, pero dirá para justificarse: .- el profe ya tenía programado quienes reprobarían y quienes pasarían el examen, ya para que me esforzaba yo. Si dicen que el profe no sabía quien reprobaría o quien pasaría después de tanto conocernos es como decir que el padece amnesia o nunca ha sido un profesor con experiencia, pues adquiriría una nueva experiencia cada día… 

Así que elijan,  amigos lectores Creyentes: o libre albedrío o un Dios Omnisciente. Lamentablemente las dos opciones son en esencia incompatibles entre si.

Las excusas y justificaciones cristianas para tratar de congeniar ambas posturas va desde lo ingenuamente absurdo hasta lo complejamente incoherente. Las excusas que he escuchado al respecto son muy pintorescas e interesantes,  que van desde "Dios conoce tu futuro pero tu no", o "en realidad Dios conoce el futuro pero no quiere conocerlo", hasta el  clásico "eso algo es muy complejo para que nosotros simples mortales lo podamos entender"... insisto,  las excusas de algunos son tan enrevesadas que casi podemos ver como sé tropiezan y caen al piso (con el conocimiento de Dios, claro).

Otra extraña explicación que algunos desesperados Cristianos manejan en este caso es:

- Dios lo sabe todo. TODOS TUS POSIBLES FUTUROS, basado en las múltiples decisiones que tomes. Es decir que, tú como ser humano tienes Libre Albedrío... y Dios lo sabe como una de las miles de millones de probables elecciones que tú hagas. Eso significa algo así como... "Si, pero no"... Sería interesante una película de ciencia ficción basada en ese argumento tan alocado.

El caso es... solo hay dos posibilidades obvias y evidentes:

1) Somos libres, tenemos libre albedrío y podemos tomar decisiones de forma completamente abierta y sin intervención divina (Lo que traería como consecuencia que Dios NO interviene ni conoce lo que decidiremos)

2) Dios lo sabe todo (Omnisciencia), por lo que también sabría nuestras decisiones y destino... y no hay libre albedrío ni elecciones propias.

Por eso yo siempre le pregunto al Creyentes de forma directa y sin complejos: - ¿Dios sabe si tu serás o no salvo? ¿Qué respondería usted amigo lector? Si responde que SI... significa que ya estamos predestinados a ir al cielo o infierno y que la opción de "libre albedrío" se ha ido lejos, ya que, hagamos lo que hagamos, ya está escrito si te salvas o no.

No es cuestión de que esté o no escrito, sino de tomar la decisión uno mismo o ser obligado a aceptarla. Un ateo puede jurar y perjurar que nunca creerá en Dios, pero si él mismo con el tiempo y sin que nadie le obligue, decide aceptar a Jesucristo, no significa que su libre albedrío se haya ido, muy por el contrario, dejó de estar predestinado como robot por su comunidad atea, que le obliga a no-creer en ninguna fe hasta que la muerte le llegue… algunos ateos dicen que el ser humano nace ateo (pues no conoce a Dios alguno al nacer) hasta que le inculcan una fe familiar… entonces tenemos el siguiente dilema: Si uno nace ateo, crece ateo y muere ateo ¿Estuvo predestinado como robot a ser ateo? ¿O era libre albedrío (es decir, nadie le obligó a tener esas ideas durante toda su vida)? 

Si responde que NO... estaría admitiendo abiertamente que hay algo que Dios NO sabe, por lo que su cualidad de Omnisciente y por ende de todopoderoso se anula y el "Dios perfecto" se desvanece.
Dios ya sabe todo de antemano pero ello no significa que obligue a alguien, somos nosotros mismos los que buscamos nuestro bien o nuestro mal.

Lo sé, amigo lector... es una decisión difícil.
De hecho, es más simple de ,lo que piensas mi amigo ateo...