Salvación


¿Es la salvación por gracia a través de la fe o por buenas obras?

Muchas personas, sectas y religiones creen que la salvación es por obras.  La salvación es por la sola fe en el Señor Jesucristo y no por obras.

8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe.

(Efesios 2:8-9, Versión Reina-Valera 1960)

Las Escrituras claramente enseñan que somos salvos (justificados) por la fe en Cristo y por lo que Él hizo en la cruz. Solo esta fe nos salva. 

No obstante, algunas personas creen que el Apóstol Jacobo o Santiago, en Santiago 2:24 dice que somos justificados por fe y obras también: “Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe.”

¿Quién tiene la razón: san Pablo o el Apóstol Jacobo (Santiago)?

Los 2, pues no se contradicen. Ambos están diciendo que la salvación es por fe y no por obras, pero que un creyente por su nueva naturaleza debe demostrar buenas obras (hechos y comportamientos agradables en su nueva vida), no con el afán de ganar más méritos como tal ni de asegurar aún más su salvación, sino como una confirmación de su fe cristiana. Dicho de otro modo, el cristiano debe creer que sus buenas obras son consecuencia de la Salvación recibida a causa de su nuevo nacimiento espiritual en Cristo, y no un medio para merecer dicha salvación.

He aquí la explicación:

  • Hay personas que se llaman a sí mismas cristianas sin cambiar su forma de vida o su comportamiento, es decir, no nacen de nuevo, en este caso ellos ejercen una fe muerta (que no es más que una declaración verbal como la de un periquito que repite las cosas, una confesión publica mental, palabras sin acciones y no hay sinceridad en ella), y el Apóstol Jacobo (Santiago) dice que la "fe" de estas personas son equivalentes a la fe de los demonios.
  • Nadie puede añadir buenas obras para autosalvarse de manera forzada, las buenas obras producto de una fe verdadera nacen del corazón y de manera espontanea, el cristiano mismo no se da cuenta ni las predetermina.
  • Tanto san Pablo como el Apóstol Jacobo o Santiago esperan nada menos que una vida cambiada, “¡De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas!” San Pablo simplemente enfatizó que la justificación es solamente por fe, mientras Santiago pone énfasis en el hecho de que la fe en Cristo produce buenas obras (no con el afán de ganar méritos sino como una mera consecuencia de ser cristiano)

¿Se pierde la salvación o una vez salvo siempre salvo?

Los cristianos reformados creen que una vez salvo siempre salvo, y hay quienes creen que la salvación se pierde.

El hecho aquí es el siguiente:


  • Un verdadero cristiano es salvo siempre salvo (Romanos 8:38-39). No es que  un cristiano pierda su salvación por pecar obstinadamente, es que en realidad esa persona nunca fue salvo (es decir, nunca tuvo fe en Cristo con todo su corazón; nunca nació de nuevo) era simplemente un miembro de una iglesia cristiana, un ocupante de una silla más. Un claro ejemplo de ello sería el de Judas Iscariote. No es que Judas Iscariote haya perdido su salvación, sino que nunca la tuvo, él fue un infiltrado entre los verdaderos apóstoles. Tal vez seguía a Jesucristo con intenciones terrenales y no con el de servirle.

La salvación final de la persona ¿Se determina al momento que empieza a ejercer fe en Jesús o hasta el final de su vida?

13 Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.

(s. Mateo 24:13, Versión Reina-Valera 1960)

Muchas sectas heréticas creen que la salvación final de la persona no se determina al momento que empieza a ejercer fe en Jesús sino que aún están en proceso de ser mejores cada día y ganarse la salvación. Nunca hay seguridad en ellos de ser salvos pues una sensación de perfeccionismo y una soteriología basada en las buenas obras opacan (según esa visualización) la eficacia total de la sangre derramada por Cristo en la cruz. O sea, en vez de confiar sus pecados pasados, presentes y futuros, confían en obtener la salvación por una secuencia de méritos. La salvación empieza desde que uno ejerce fe en Cristo.

Hasta el fin. Este fin pudiera referirse al fin de la vida, a la tribulación del año 70 d.C., al fin de la época de la iglesia, o al fin de la gran tribulación. De todas formas, un verdadero cristiano se mantendría fiel en su fe cristiana, no importando las torturas o persecuciones.

Mateo 24:13 Los vv. Mateo 24:9-13 recogen los temas de Mateo 10:17-22 (que ofrece un paralelo más cercano de Marcos 13:9-13; Lucas 21:12-19), pero introduciendo algunos elementos particulares que parecen reflejar el clima de la persecución de los cristianos en Roma bajo Nerón después del incendio del 64 («odiados de todas las naciones por causa de mi nombre») y de las traiciones y odios mutuos entre las mismas víctimas («la caridad de la mayoría se enfriará»); ver Tácito, Annales XV 44.

¿Fueron salvos Adán y Eva?

Sí, al parecer la fe en un Dios-hombre Salvador (Jesucristo) los hizo salvos.

Razones para creer que sí fueron salvos:


  • Los hombres han sido salvos por fe. Eva es un ejemplo de ello, pues creyó en las promesas del Señor para adquirir un varón desde el principio (Génesis 4:1) y continuó confiando al recibir al hijo sustituto (Génesis 4:25).
  • YHWH Dios (en la persona de Cristo, antes de su venida terrenal) hace una expiación a Adán y Eva al suministrarles pieles de animales para cubrir sus cuerpos, en contraposición del intento fallido del hombre por cubrir su cuerpo él mismo con sus propios medios (hojas de higuera que representan propias acciones/buenas obras).

¿Fue salvo Salomón?

Sí, al final de su vida, Salomón se salvó. YHVH-Dios le envió la gracia del arrepentimiento.

Razones para creer que sí fue salvo:

  • Salomón está en la línea generacional de Jesucristo ( s. Mateo 1:2-16).
  • El Señor Jesucristo le cita en el N. T. diciendo que “ni aun Salomón con toda su gloria…” (s. Mateo 6:29; s. Lucas 12:27), y para ser observadores, el Señor Jesús no pondría un buen ejemplo usando el nombre de un condenado al tormento eterno para auto-exaltarse.
  • Además, los Escritos de Salomón figuran en la Biblia como prueba irrefutable (Libro de Eclesiastés, Libro de los Proverbios y Cantar de los Cantares).
  • No fue ni un Esaú (Hebreos 12:16-17; Malaquías 1:2-3; Romanos 9:10-13) ni un Saúl (1 Samuel 28:16; 1 Samuel 31:4,5) ni un Judas Iscariote (s. Mateo 27:5; Hechos 1:17-18), figuras de los réprobos que hasta el mismo final de sus vidas, nunca se tornaron a Dios, murieron siendo enemigos de Dios Todopoderoso.
  • Salomón pecó al final de su vida (pero no al principio) por debilidad ante las féminas y porque en ocasiones tuvo muchas, no como otros que no pecan porque no pueden.
  • Pese a que sucumbió a las veleidades de sus muchas mujeres, aun no se había inaugurado el tiempo nuevo traído por Jesucristo, quien dijo hablando del matrimonio que “…por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así” (s. Mateo 19:8).
  • Salomón hizo las paces con Dios, es decir, supo arrepentirse y retornar a la senda de Dios mientras aún estaba a tiempo (Eclesiastés 12:13-14).
¿Qué pasa con los bebés cuando mueren: van al Cielo o al Infierno? ¿Cuál es la edad/tiempo de la(s) responsabilidad(es)/mitzvot?

  • Los bebés/niños no tienen un sentido de su pecado personal ni de la necesidad de la salvación de sus almas ni han puesto su fe en Cristo, las Escrituras enseñan que la condenación es basada en el claro rechazo de la revelación de Dios (2a. Tesalonicenses 1:8-9) – general o especifica – no de una simple ignorancia (s. Lucas 10:16; s. Juan 12:48; 1a. Tesalonicenses 4:8).
  • El único pasaje en la Escritura que explícitamente habla acerca de dónde van los bebés que mueren en la infancia es 2º Samuel 12. El texto parece implicar que el niño fue al cielo ya que David dice: “Yo voy a él, mas él no volverá a mí.”, y en otros lugares de la Escritura se indica que David fue al cielo (Salmos 16:10-11; Hebreos 11:32).
  • La Escritura puede aludir a un tiempo de responsabilidad en Isaías 7:15 el cual dice: “Comerá mantequilla y miel, hasta que sepa deshacer lo malo y escoger lo bueno.” Si un niño muere antes de este “tiempo” (hasta que sepa deshacer lo malo y escoger lo bueno), parecería que él/ella pudiera ir al cielo. ¡Ojo! Los niños se desarrollan mentalmente de diferentes maneras y por eso la edad de responsabilidad es conocida solamente por Dios. Nuestra responsabilidad es instruir y enseñar a nuestros hijos desde su más tierna edad y confiar que Dios hará la obra en sus corazones, en Su tiempo y a Su manera, algo que solamente Él puede hacer.

¿Cómo podría un sordo "oír" hablar del evangelio?” ¿Tendría excusa en morirse sin conocer de Cristo?

En el sentido literal de la palabra, el sordo no podría oír las palabras concernientes al Evangelio... no obstante, dicha persona bien podría leer visualmente el Evangelio de salvación o si esa persona no sabe leer (ya sea porque no aprendió en una escuela o porque dicho folleto o Evangelio estuviese casualmente en otro idioma), podría interpretar un lenguaje de señas estándar o uno que ésta pudiera comprender.

Otro factor son los frutos que la persona sorda observaría en los cristianos nacidos de nuevo. Al ver el comportamiento de los cristianos, dicha persona en su corazón querría ser como uno de ellos, esa persona querría rendir culto de una u otra manera al Creador del Universo hasta donde sus capacidades psico-motrices se lo permitieran. Lo principal y para comenzar sería el deseo de esa persona en querer aprender del Evangelio cada día y así gradualmente ir ejerciendo fe y ser capaz de reconocer al Único que puede ofrecer la Salvación.

¿Cómo podría un mudo "invocar el nombre" confesando "con la boca" que Jesucristo es el Señor?

En el sentido literal de la palabra, el mudo no podría proclamar con voz abierta que Jesucristo es el Señor... sin embargo, si dicha persona sabe escribir, bien podría escribir su confesión en un papel donde él declare que acepta a Jesucristo como Su único Salvador y/o que cree que el Señor Jesucristo es el Señor (y si es posible, dicha persona muda podría pedirle a otra persona que se lo lea en voz alta para testimonio ante el público).

Otra forma sería que algún cristiano (de preferencia, maduro en la fe) le preguntara a la persona muda si el desea aceptar a Jesucristo en su corazón, y la persona muda podría mover la cabeza indicando su aceptación con uno su negativa con un no.

¿Cómo podría una persona "bautizarse" por inmersión si por alguna situación, circunstancias, momentos, la condición del lugar, etc. no lo permitiesen?

Para ello citaría uno de los documentos paleocristianos más respetados en toda la comunidad cristiana: La Didaché de los Apóstoles, que en su Capítulo VII nos da una idea más o menos de lo que podríamos hacer en estas situaciones:

1. En cuanto al bautismo, éste es el modo de bautizar: 
habiendo previamente dicho todo esto, bautizad en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, en agua viva. 
2. Si no tienes agua viva, bautiza en otra agua. Si no puedes en (agua) fría, (bautiza) en caliente. 
3. Si, empero, no tienes ni una ni otra, derrama agua sobre la cabeza tres veces en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. 
4. Antes del bautismo, el que bautiza y el que ha de ser bautizado, ayunen, y asimismo otros que puedan hacerlo. Mandas ayunar al bautizando uno o dos días antes. 

Recordemos que el bautismo es la señal en público de entregar nuestra vida al servicio del Señor Jesucristo. La fe es la que salva, no el bautismo. El bautismo es sólo una señal con la que declaramos ser cristianos.

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Créditos de fotos e imágenes

  • Imágenes de Jesús resucitado. Portal de imágenes de Jesús. Disponible en el sitio web: http://www.imagenes-de-jesus.com/imagenes-de-jesus-resucitado/